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Desmitifica impacto ambiental de la industria cementera
- Roberto Uribe Afif, director del Instituto Mexicano del Cemento y del Concreto (IMCYC), ofreció la conferencia El brutalismo no es una moda, dentro del Seminario La arquitectura en concreto, en la Universidad de Monterrey
La perdurabilidad de las estructuras y el impacto real de la industria de la construcción en el medio ambiente fueron analizados bajo una óptica técnica más allá de las percepciones sobre la sostenibilidad arquitectónica moderna, durante el Seminario La arquitectura en concreto, en la Universidad de Monterrey.
El evento tuvo lugar el pasado 16 de abril en las Salas 5 y 6 de Estoa, donde se congregaron especialistas y estudiantes para debatir sobre el futuro de los materiales, donde se ofreció la conferencia titulada El brutalismo no es una moda, impartida por Roberto Uribe Afif.
El director del Instituto Mexicano del Cemento y del Concreto (IMCYC) impartió esta plática en el marco del Seminario, que se enfocó en la divulgación de técnicas y buenas prácticas en la industria.
Durante su intervención, el especialista destacó que el conocimiento profundo del concreto es una herramienta indispensable para mejorar la calidad de las edificaciones contemporáneas. El ponente subrayó la necesidad de una mayor integración técnica entre las disciplinas del diseño y la ingeniería estructural.
“Creo que todos los arquitectos deberían tener parte de este conocimiento, porque van a ver que van a hacer mejores obras, mejores estructuras. El brutalismo no es algo que vino ahorita y que va a desaparecer”, enfatizó.
El experto compartió detalles sobre la construcción de edificaciones emblemáticas de gran altura realizadas con concreto blanco, un material que planteó desafíos logísticos significativos en su momento. Mencionó que estas estructuras han demostrado una resistencia excepcional al paso de las décadas con intervenciones mínimas.
En relación con el debate ambiental, el director del IMCYC argumentó que la industria del cemento ha cargado con una responsabilidad desproporcionada en la generación de gases de efecto invernadero. Explicó que el CO2 es un subproducto natural e inevitable de la transformación química de la caliza.
“Hemos cometido un error al permitir que nos echen toda la culpa de todos los problemas. El proceso de la fabricación de cemento contribuye a generar CO2, pero es un fenómeno natural que va a generar el gas”, aclaró.
Uribe Afif contextualizó la situación ambiental global comparando las emisiones industriales con los ciclos naturales de la Tierra. Señaló que sectores como la ganadería y el cultivo de ciertos granos también son fuentes masivas de emisiones que pocas veces reciben el mismo escrutinio.
“La producción de arroz, por ejemplo, genera una gran cantidad de CO2 y nadie lo dice porque es parte de la comida. El planeta sí cambia, y cambia solito, no necesita que le hagamos nada”, sostuvo.
Al abordar el consumo energético nacional, el conferencista puntualizó que la mayor parte de la electricidad en México proviene de combustibles fósiles. Resaltó que el uso cotidiano de servicios básicos es, en realidad, el motor principal de la huella de carbono actual.
“El 70 % de la energía, el aire acondicionado por ejemplo, viene de plantas que utilizan carbón. Todos somos culpables de esto. Las compañías cementeras no figuran entre los principales generadores”, advirtió.
Por otro lado, el ponente expuso los avances tecnológicos que han permitido reducir las emisiones por tonelada de cemento producida. Detalló el uso de materiales cementantes suplementarios y residuos reciclados como la vía principal para alcanzar las metas de sostenibilidad hacia el año 2050.
“Hoy la mayoría de los cementos que se producen en nuestro país ya eliminaron 300 kilogramos de CO2 en la ecuación. Estamos enfocados a utilizar materiales que se reciclen para el uso en la construcción”, expuso.
